
Las grandes aventuras que vivimos por el Estado Jalisco arrancaron en Puerto Vallarta, donde nos recibió el Buenaventura Grand Hotel & Great Moments con comida deliciosa y una vista increíble al océaon. Paseamos por el Art District y la colorida Galería Colectika. Caminamos por el icónico Malecón, la Plaza de Armas y la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, todo envuelto en la vibra única del Centro Histórico. Seguimos hacia la Zona Romántica y el Muelle de Los Muertos, con esos paisajes que enamoran. Y cerramos con una cena espectacular en Icú.
El segundo día fue un mix perfecto de sabor + adrenalina, en Vallarta Food Tours ralizamos un recorrido The Original Downtown Tour y nos maravillamos con platillos locales, historias, rincones auténticos. Y visitamos Canopy River Park con RZR rumbo al Jorullo Bridge, el puente colgante vehicular más largo del mundo. Finalizamos con una liberación de tortugas en el Hotel Friendly Fun; conocimos más de la propiedad y disfrutamos una cena deliciosa, con esa vibra tropical que encanta a cualquier viajero.
Nuestro tercer día comenzó en el Hilton Vallarta Riviera, con un desayuno frente al mar y un recorrido por esta propiedad que es puro descanso. Después seguimos hacia el Jardín Botánico de Puerto Vallarta, un paraíso escondido entre la selva. La tarde nos llevó desde Boca de Tomatlán hasta Casitas Maraika en yate, un trayecto rodeado de mar turquesa, palmeras y esa costa que enamora. Por la noche, cerramos nuestros 3 días en Puerto Vallarta con una cena especial en Villa Premiere Boutique Hotel & Romantic Getaway.
Pero la aventura solo continúaba, nos dirijimos a conocer los Municipio del Interior de Jalisco, descubriendo primero Tepatitlán, al corazón de Los Altos de Jalisco, un lugar con alma de casona antigua, tradición y elegancia.Visitamos Casa Naranjos para disfrutar de carnitas típicas alteñas: un clásico, receta de toda la vida, sabor que conecta con raíces. Más tarde, vivimos una experiencia única en la Destilería Tequila Fregón: un recorrido sensorial por sus instalaciones. Al caer la tarde, recorrimos Tepatitlán con un tour por su centro: calles antiguas, casonas señoriales y esa calma que solo Los Altos pueden ofrecer. Cerramos con broche de oro en Bramido, un lugar nocturno con alma alteña: ambiente cálido, tradición y sabor local en cada rincón.
El quinto día visitamos Mascota, Casa Ángeles nos recibió con un snack casero que sabe a bienvenida pura. Paseamos por el centro, con esas fachadas que cuentan historias y calles que parecen hechas para caminar sin prisa. Entre campos de raicilla descubrimos el proceso completo: el olor a tierra húmeda, las piñas recién cortadas, el destilado naciendo frente a nosotros… y sí, ¡el transporte fue en razers! Comida entre agaves: gorditas con tortilla hecha a mano, higos deshidratados, ate, platanitos dulces… sabores que abrazan. Para cerrar, cena en Tapanko, con ese toque italiano delicioso que nadie espera en la montaña.
Finalmente, nuestro recorrido por tierras Jaliscienses nos llevó a Guadalajara, que nos recibió con esa energía única que mezcla tradición, sabor y orgullo tapatío. Degustamos grandes platillos en Santo Coyote donde la cocina mexicana se siente festiva, colorida y auténtica. recorrimos las calles en calandria, conociendo la GDL más viva, y luego una experiencia imperdible con Entre Charros llena de tradición, fuerza y cultura que late.
Durante el séptimo y último día llegamos a Pal Patio Hotel Boutique, un oasis en pleno centro con patios tranquilos, arquitectura con alma y una vibra auténtica. Visitamos Acuario Michin Guadalajara, una joya urbana donde naturaleza, conservación y entretenimiento se combinan. Hicimos site-inspection también en DoubleTree by Hilton Guadalajara, ideal para combinar confort con accesibilidad en pleno corazón de la ciudad. Caminamos hacia Tlaquepaque, con calles de cantera, galerías de arte, artesanía, colores y alma de pueblo viejo dentro de ciudad moderna y vivimos la experiencia de “pintar tu calaverita” con Paco Padilla — un momento creativo, alegre y lleno de cultura mexicana. Para cerrar la noche, cena en Casa Luna, con ese sabor íntimo y tradicional.
Agradecemos por permitirnos conocer Jalisco y compartir con nosotros experiencias únicas al Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta, al Fideicomiso de Turismo de los Municipios del Interior del Estado de Jalisco y a la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara.
¡Nos vemos pronto!
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